Una de las grandes incógnitas a las que se enfrenta nuestro deporte de las carreras por montaña o trailrunning. ¿Qué aportaría esta inclusión y que perdería este deporte, con tanta «esencia»?
Muchos corredores han sido los que se han posicionado a favor de que las carreras por montaña se incluya como deporte olimpíco, otros aborrecen la idea.
Recordemos que esta iniciativa, estuvo a punto de ser reconocida y que hace unos años, hablaban de París 2024 como la posibilidad de deporte invitado, se iba a llevar a cabo en Chamonix, pero todo esto se desvaneció con el tiempo, dando cabida a otros deportes como el break dance, entre otros.
El COI rechazó la entrada de carreras en espacios naturales, al tiempo que aprueba el skateboard, la escalada deportiva, el surf o el breakdance.
Esta noticia fue dada en diciembre de 2020, cuando muchos de los aficionados y corredores de élite, soñaban con un futuro en el que nuestro deporte fuera olímpico.
Necesitamos respetar el trailrunning, por lo que no podemos simplemente dar vueltas en un pequeño circuito. Si vamos a las olimpiadas, los recorridos tendrían que ser como los conocemos ahora. No queremos que nos ocurra lo mismo que a la bicicleta de montaña.
Michell Polleti, fundador UTMB
¿Qué aportaría la inclusión del trail como deporte olímpico?
Mayor visibilidad y reconocimiento
- Incremento del interés y la participación: La inclusión en los Juegos Olímpicos daría una mayor visibilidad global a las carreras por montaña, atrayendo a nuevos participantes y aumentando el interés por este deporte. Algo que vemos día tras día con la retransmisión de eventos en vivo.
- Reconocimiento oficial: Convertirse en deporte olímpico proporcionaría un reconocimiento oficial que podría traducirse en más apoyo financiero y logístico por parte de gobiernos y organizaciones deportivas. Actualmente, en nuestro país y en otros, este deporte se encuentra dividido en dos federaciones, las cuales, al menos en España, pierden más tiempo en discusiones y juicios que evolución y desarrollo de este deporte.
Desarrollo y profesionalización
- Mejoras en Infraestructura y recursos: Con el respaldo del Comité Olímpico Internacional (COI), se podrían desarrollar mejores infraestructuras y recursos para los atletas y eventos. Con mayores presupuestos que permitieran a las federaciones herramientas para conseguir medallas, becas, etc.
- Estándares y regulaciones: La inclusión traería consigo la estandarización de las regulaciones y categorías, lo que podría profesionalizar aún más el deporte. Como hemos hablado antes, actualmente, las luchas entre ambas federaciones deja a los corredores en dique seco, lo que hace que estos, busquen mejores apoyos, premios económicos en los circuitos privados, como UTMB, Golden, etc.
Inspiración y motivación
- Nuevos Ídolos deportivos: Los atletas de trail running tendrían la oportunidad de convertirse en héroes olímpicos, inspirando a las nuevas generaciones a seguir sus pasos. Como ya ha pasado en la mayoría de deportes olímpicos.
- Promoción del deporte en la naturaleza: Fomentar un deporte que se practica en entornos naturales puede aumentar la conciencia sobre la importancia de preservar el medio ambiente. En este espacio, las comunidades y gobiernos, también tendrían una línea de recursos para invertir en el medio ambiente.
El snowrunning es una de las disciplinas, con mayor posibilidad de ser olímpica en unos juegos de invierno, iría de la mano de ISF.
Contras de la Inclusión en los Juegos Olímpicos
Pérdida de la esencia del deporte
- Comercialización y masificación: La inclusión podría llevar a una mayor comercialización del deporte, alejándolo de su esencia original y del espíritu de aventura y conexión con la naturaleza que lo caracteriza. Este punto, actualmente ya se cumple, muchas carreras están masificadas, pero otras que no llegan a los estándares, están siendo canceladas.
- Cambios en los recorridos y reglamentos: Para adaptarse a las exigencias olímpicas, podrían implementarse cambios en los recorridos y reglamentos que alteren la naturaleza de las carreras por montaña.
Este es uno de los puntos, que más miedo da a los aficionados y gente entendida, el cambio de los recorridos. Se teme que puedan convertirse en «croses», incluso por relevos, como ya ha sido transmitido en algunos casos, como cito, el presidente de la RFEA en su momento, Raul Chapado.
Desafíos logísticos y organizativos
- Selección de rutas y escenarios: Determinar rutas que sean accesibles y seguras para un evento de tal magnitud puede ser complicado, especialmente en entornos montañosos y remotos. En este aspecto, intuimos que la ultras como tal las conocemos, desaparecerían, maratones posiblemente también, dejando trazado tipo «flor» con varias vueltas y pasadas por el mismo lugar. Los verticales serían un buen escenario, que se podría retransmitir sin ningún problema.
- Costos y recursos: Organizar competencias de trail running a nivel olímpico requeriría una inversión considerable en términos de logística, seguridad y recursos humanos. Pero ya hay algunos eventos, con presupuestos muy grandes, de varios millones de euros que preparan mega eventos de la mejor manera posible.
Competencia y desigualdades
- Desigualdad de condiciones: No todos los países tienen acceso a terrenos montañosos adecuados para entrenar, lo que podría crear desigualdades entre los atletas de diferentes regiones. Esto ya ocurre en las diferentes citas internacionales de ambas federaciones. Pero se puede «arreglar» si el COI invierte en diferentes programas.
- Prioridades deportivas: La inclusión de nuevas disciplinas en los Juegos Olímpicos puede generar controversias sobre qué deportes deben ser priorizados, lo que podría afectar a otras disciplinas emergentes. Más si hablamos que ambas federaciones «reinantes» en España, desarrollan, en sus programas actuales, varias disciplinas olímpicas.
Perspectivas de los deportistas profesionales
Muchos deportistas profesionales de carreras por montaña ven la inclusión en los Juegos Olímpicos como una oportunidad para ganar reconocimiento y apoyo. Este impulso sería significativo para el deporte, aumentando considerablemente los estándares deportivos, así como los económicos.
Pero ojo, como antes hemos anticipado, esto cambiaria este deporte tal y como lo conocemos, ¿nacerían los circuitos artificiales? De ser así, como ya ocurrió con la MTB, veríamos a corredores dando vueltas a estos circuitos, cambiando nuestra manera de entender este deporte.
Quizá sea uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el COI con nuestra disciplina, sabiendo que no es idéntica a la bicicleta de montaña.
Muchos corredores y corredoras están a favor de la inclusión de nuestro deporte a las olimpiadas, pero siempre con grande matices. No de cualquier manera, y el mayor «punto de rotura» es el de los circuitos.
¿Os imagináis carreras como Zegama o Molieres, olímpicas? En el caso de la primera, aún podría ser, pero en la segunda, el COI, inversores y demás entes funcionales, pondrían el grito en el cielo.
Se perdería la esencia y el romanticismo
La gran mayoría hablamos de «esencia» de nuestro deporte, del espíritu de montañeros, pero en realidad, ¿cuánto queda de eso ahora? Hemos dejado atrás récords históricos en carreras, vemos como el deporte avanza, los métodos de entrenamiento evolucionan, los y las corredoras son más rápidos que hace 20 años. La nutrición deportiva parece una lucha por el espacio, donde cada semana, vemos productos nuevos e innovadores.
¿Cuánto queda de esa esencia actualmente? Realmente poco, algunas carreras muy concretas o la mayoría de las carreras de pueblo, organizadas por clubes o similares. Las cuales defienden con uñas y dientes su comida post carrera o sus precios de inscripción simbólicos, donde los voluntarios superan en muchos casos a los inscritos en las mismas.
¿Hay algún corredor profesional actual que defienda la esencia?, quizá hablemos de 1 o 2 personas en todo el mundo, atletas que actualmente tienen la vida resuelta económicamente y que pueden defender sus ideales, actualmente. Pero la realidad en el pelotón profesional es que se necesita un cambio, y lo estamos viendo. Al menos en la índole económica, año tras año, las carreras y circuitos se están viendo abocados a incrementar las partidas económicas en pro de los corredores más rápidos. Como ya hizo Golden Trail World series, Skyrunning y más recientemente las UTMB con los Hoka Prize Purse.
Visión romántica de este deporte por parte de los aficionados
Para muchos aficionados, las carreras por montaña representan más que una competición: son una forma de vida. El romanticismo de correr en paisajes naturales, superar retos personales y disfrutar del entorno es parte esencial de este deporte. Algunos temen que la inclusión en los Juegos Olímpicos podría diluir este espíritu, transformando una experiencia íntima y personal en un espectáculo masificado.
¿Puede esta visión perdurar en el tiempo? La verdad, pensamos que no tiene muchos años de continuidad, la mayoría de los aficionados con esta visión romántica, son personas con mucha experiencia y años de vivencias en montaña, un número elevado de montañeros, que «se han reconvertido» hacia corredores que se mueven más rápido por las montañas.
La inclusión de las carreras por montaña en los Juegos Olímpicos es un tema complejo con múltiples facetas. Si bien los beneficios en términos de visibilidad, desarrollo y profesionalización son claros, también existen preocupaciones legítimas sobre la posible pérdida de la esencia del deporte y los retos logísticos. La perspectiva de los deportistas profesionales y el romanticismo de los aficionados reflejan la diversidad de opiniones sobre este tema. En última instancia, cualquier decisión sobre la inclusión de esta disciplina en los Juegos Olímpicos deberá equilibrar estos factores cuidadosamente para preservar la integridad y el espíritu del trail running.
- Etiquetas: carreras por montaña, Olímpismo







