La travesía total conecta el Mediterráneo con el Atlántico siguiendo, en su mayor parte, el mítico sendero GR10. Un recorrido que atraviesa valles, collados y cumbres a lo largo de tres países —Francia, Andorra y España—, enfrentando a los participantes a largas jornadas en autosuficiencia y a condiciones meteorológicas cambiantes, desde calor intenso hasta nevadas fuera de temporada. Sí, esta carrera comenzó desde La Perthus en Francia el día 1 de agosto, y se está llevando a cabo ahora mismo. Está liderada por Sangé Sherpa, y previsiblemente la dejará finiquitada hoy mismo. Serán 12 días para el ganador.
Ritmo y exigencia máxima
Para completar la T900, los participantes deben cubrir una media de 50 a 55 kilómetros diarios durante más de dos semanas. No se trata solo de distancia: el acumulado de desnivel —56.000 metros positivos y otros tantos negativos— convierte esta prueba en una de las más duras del planeta. El terreno técnico, las largas subidas y bajadas, y la exposición a las condiciones meteorológicas propias de los Pirineos exigen una preparación física y mental excepcional. Actualmente, en la edición 2025, no ha llovido un solo día, exponiéndose los corredores y corredoras a temperaturas por encima de los 35 grados, algo que ha llevado a la organización a preguntarse si detener el evento en varias ocasiones.
Autonomía y logística
La T900 se desarrolla en régimen de semi-autosuficiencia, con puntos de avituallamiento y descanso muy espaciados. Los corredores deben gestionar su alimentación, hidratación y descanso, y estar preparados para dormir en refugios o en zonas habilitadas en el recorrido. El uso de GPS y conocimientos de orientación son fundamentales, especialmente en tramos con baja señalización (la carrera está sin marcar) o en condiciones de mala visibilidad.
Clima imprevisible
En pleno mes de agosto, la cordillera puede sorprender con un abanico de condiciones extremas: calor sofocante en cotas bajas, nieblas densas, tormentas eléctricas o incluso nevadas en las zonas más altas. La capacidad de adaptación y la gestión de la seguridad son clave para progresar sin poner en riesgo la integridad física.
Un viaje más allá de la competición, historia y superación
Aunque existe clasificación y tiempos oficiales, la T900 trasciende el concepto de carrera. Es una experiencia de vida para montañeros y corredores de ultra distancia que buscan llevar su resistencia hasta el límite. Cada meta intermedia es una pequeña victoria, y la llegada al Atlántico, más concretamente en Hendaya. Un momento que marca de por vida. Este año, muchas retiradas se están sucediendo… con más motivo, la meta es un sueño al alcance de muy pocos.
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