Kilian Jornet, uno de los deportistas más destacados del trail running y el alpinismo, visitó el programa La Revuelta, presentado por David Broncano. En una charla que combinó humor y anécdotas personales, Jornet compartió algunas de sus experiencias más sorprendentes, revelando detalles sobre su vida lejos de las montañas y dejando claro que, para él, la playa nunca ha sido una opción atractiva.
La playa, el lugar menos esperado para Kilian Jornet
Criado a 2.000 metros de altura y acostumbrado a pasar su vida entre cimas y pendientes, Kilian confesó que su conexión con la montaña es tan profunda que ni siquiera recuerda la primera vez que subió a una. Sin embargo, sí tiene un recuerdo claro de su primer contacto con la ciudad y la playa: «Recuerdo ver gente, calles, edificios grandes, asfalto…», comentó Jornet.
Ante la pregunta de Broncano sobre su relación con la playa, Kilian sorprendió con una anécdota que dejó al presentador sin palabras. En un intento de tomarse unas vacaciones diferentes, Jornet y su mujer decidieron quedarse una semana en la isla de la Reunión tras competir en una carrera de la copa del mundo de Skyrunnning.
Pero la experiencia fue tan extraña para ellos que al primer día decidieron cambiar los billetes y regresar a casa para ir a esquiar. “Duramos un día”, confesó el atleta entre risas, justificando su decisión con una frase que describe perfectamente su personalidad: «En la playa se está muy bien, te lees un libro en una mañana, pero ¿qué más vas a hacer ahí una semana?«.
Incluso viviendo actualmente cerca del mar, Jornet admite que apenas lo visita: «La tengo a 20 metros y puedo contar con los dedos de la mano las veces que he bajado», añadió. Para él, la vista desde la cima de una montaña siempre será más atractiva que la orilla del mar.
El secreto para no dormir en 40 horas
Pero no todo fue humor y anécdotas personales. Kilian también habló sobre su capacidad para afrontar aventuras físicos extremas. En 2024, coronó 82 cimas de más de 4.000 metros en los Alpes, combinando trail running, alpinismo, escalada y ciclismo. Durante la conversación, explicó cómo ha logrado mantenerse despierto hasta 40 horas consecutivas en algunos de sus retos más exigentes. Jornet reveló que, tras estas maratónicas jornadas, las alucinaciones y los efectos de la privación del sueño se sienten como «lo más parecido a tomar drogas».
El atleta también compartió un momento de tensión durante uno de sus desafíos en los Pirineos, cuando estuvo a punto de sufrir un accidente en bicicleta al quedarse dormido pedaleando. “Me salí de la carretera y menos mal que había un coche detrás (su equipo de Lymbus y amigos, fueron los que le alertaron). Casi me salgo fuera. ¡Estoy muy mal!”, recordó Jornet.
Una vida entre montañas
Kilian Jornet creció en un refugio de montaña en los Pirineos, donde pasó su infancia rodeado de naturaleza, jugando con su hermana entre árboles y ríos. “Para mí fue una suerte. Los fines de semana subíamos picos. Para mí lo especial era ir a la playa o a la ciudad”, confesó el deportista. Esta conexión innata con la montaña explica su dificultad para disfrutar de otros entornos, como la playa o la ciudad.
La conversación con Broncano mostró a un Kilian Jornet auténtico y cercano, reafirmando su pasión por la montaña y su estilo de vida poco convencional. Para él, el confort de la playa nunca podrá competir con subir a una cumbre o una salida con esquís.
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