Consejos sobre entrenamientos

Cómo mejorar el rendimiento en altitud: entrenamiento y técnicas para adaptarse en carreras por montaña

Entrena para mejorar tu rendimiento en altitud. Conoce las mejores técnicas de adaptación, estrategias de entrenamiento en hipoxia, y consejos nutricionales para enfrentar las dificultades de las carreras por montaña a gran altura.

Logística para un ultra. Foto: Christian Alonso
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Correr en altitud presenta uno de los mayores retos para los corredores por montaña. A medida que se asciende, la presión atmosférica disminuye, reduciendo la cantidad de oxígeno disponible. Esto obliga al cuerpo a adaptarse para funcionar de manera óptima en entornos donde el aire es más delgado. Para los corredores que buscan mejorar su rendimiento en estas condiciones, el entrenamiento en altitud y las técnicas adecuadas son esenciales. A continuación, detallamos los enfoques más efectivos para adaptarse y maximizar el rendimiento en carreras a gran altitud.

Efectos de la altitud en el rendimiento

A partir de los 1.500 metros sobre el nivel del mar, los efectos de la altitud comienzan a notarse. La capacidad aeróbica se ve comprometida debido a la menor cantidad de oxígeno que el cuerpo puede captar y transportar a los músculos. A nivel de 3.000 metros, el rendimiento físico puede reducirse entre un 10% y un 20%, lo que obliga a los corredores a ajustar su ritmo y esfuerzo. Este fenómeno, conocido como hipoxia, aumenta la frecuencia cardíaca y la respiración, poniendo más presión sobre el sistema cardiovascular.

Virginia Pérez en una carrera en altura. Foto: Christian Alonso

Fases de adaptación a la altitud

Adaptarse a la altitud no es inmediato, y puede requerir entre 1 a 3 semanas, dependiendo de la altitud y la capacidad física del corredor. El proceso de aclimatación se divide en varias fases:

  • Fase aguda (primeros 3-5 días): El cuerpo sufre una respuesta de choque, aumentando la producción de glóbulos rojos para compensar la menor cantidad de oxígeno.
  • Adaptación inicial (1-2 semanas): Durante este período, el cuerpo empieza a mejorar su capacidad para transportar oxígeno, aunque aún no está en su punto óptimo.
  • Adaptación completa (2-3 semanas o más): Después de varias semanas, la eficiencia en el uso del oxígeno mejora significativamente. Los corredores que permanecen en altitud durante largos períodos experimentan un aumento en la resistencia y en la capacidad de recuperación.

Entrenamiento específico para mejorar el rendimiento en altura

a) Entrenamiento en hipoxia

Una de las formas más eficaces de entrenar para altitud es utilizar métodos que simulen condiciones de hipoxia sin necesidad de estar en la montaña. Esto incluye entrenar en cámaras de hipoxia o utilizando máscaras que reducen el acceso al oxígeno. Estos métodos permiten a los corredores adaptar su cuerpo a niveles de oxígeno más bajos antes de enfrentarse a altitudes reales.

b) Entrenamiento en altitud moderada (1.500-2.500 metros)

El enfoque clásico es el entrenamiento directo en altitud. La recomendación general es seguir el principio “entrena bajo, vive alto”, lo que implica vivir y dormir en altitud moderada, pero entrenar a niveles más bajos para maximizar la capacidad de recuperación y esfuerzo en entrenamientos de calidad.

c) Intervalos en altitud baja

El entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT) en altitudes más bajas o moderadas también puede ser efectivo. Los intervalos cortos y explosivos mejoran la capacidad anaeróbica y ayudan a preparar el cuerpo para los esfuerzos extremos que enfrentará en altitud.

Pico Estibafreda en Benasque. Foto: Christian Alonso

Nutrición y suplementación en altitud

La nutrición juega un papel crucial en el rendimiento a gran altitud. A medida que el cuerpo trabaja más intensamente para obtener oxígeno, el consumo calórico aumenta, y es importante reponer estas calorías con alimentos ricos en carbohidratos y grasas saludables. Además, la suplementación con hierro puede ayudar a optimizar la producción de glóbulos rojos, mejorando la oxigenación de los músculos. Se recomienda consumir alimentos ricos en antioxidantes para combatir el estrés oxidativo que produce la altitud.

Técnicas de recuperación en altura

La recuperación en altitud puede ser más lenta debido a la mayor exigencia cardiovascular y muscular. El descanso adecuado y la hidratación son esenciales, ya que la altitud tiende a deshidratar más rápidamente debido al aire seco. Las técnicas de recuperación activa, como el trote ligero y el yoga, ayudan a mantener la circulación sanguínea y la flexibilidad sin añadir carga excesiva al cuerpo.

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