Prepararse para un ultra es una aventura emocionante y exigente. Cada paso del camino nos enseña algo nuevo: sobre la montaña, sobre el cuerpo y, sobre todo, sobre nosotros mismos. Sin embargo, incluso con toda la ilusión del mundo, es fácil tropezar en errores que podrían evitarse. Muchos corredores caen en ellos no por falta de ganas, sino por desconocimiento o por pensar que “eso solo les pasa a otros”.
Hoy queremos acompañarte repasando cinco de los fallos más comunes al entrenar para ultras. No para señalarte, sino para ayudarte a evitarlos y que llegues al día de la carrera con confianza y cabeza.
Acumular demasiados kilómetros sin control
Muchos piensan que “más es mejor” y se obsesionan con sumar volumen semanal, creyendo que cuantos más kilómetros entrenen, mejor llegarán al ultra. Este enfoque no solo aumenta el riesgo de sobreentrenamiento, sino también de lesiones por fatiga acumulada.
Cómo evitarlo:
Prioriza la calidad sobre la cantidad. Incluye semanas de descarga cada tres o cuatro semanas, escucha a tu cuerpo y entiende que no todos los entrenamientos deben ser largos. Un plan equilibrado combina volumen, intensidad y descanso.
Descuidar el trabajo de fuerza
El corredor de montaña suele concentrarse solo en correr, olvidando que la fuerza es clave para sostener la musculatura durante largas horas. Sin fuerza, el desgaste muscular en subida y, sobre todo, en bajada será mucho mayor.
Cómo evitarlo:
Dedica al menos una o dos sesiones semanales a ejercicios de fuerza: core, piernas, cadera y espalda. No necesitas gimnasio; puedes usar tu propio peso corporal. Lo importante es ser constante.
No practicar la nutrición en los entrenamientos
La nutrición en ultras es un arte que no se improvisa el día de la carrera. Si solo entrenas tu resistencia física y no tu sistema digestivo, corres el riesgo de problemas gástricos, bajones de energía o incluso abandono.
Cómo evitarlo:
Durante los entrenamientos largos, prueba los geles, barritas, sales y líquidos que usarás en competición. Aprende cuántos gramos de carbohidrato necesitas por hora y qué productos te sientan mejor.
Ignorar el descanso y la recuperación
El descanso no es una pérdida de tiempo: es cuando el cuerpo asimila la carga y mejora. Sin embargo, muchos corredores menosprecian este aspecto, creyendo que solo se progresa corriendo más y más.
Cómo evitarlo:
Respeta los días de descanso, escucha las señales de fatiga, duerme bien y no tengas miedo de reducir volumen si notas que acumulas cansancio. La recuperación es parte del entrenamiento.
No preparar la cabeza para lo que vendrá
El ultra no es solo físico: es mental. Muchos corredores llegan bien entrenados físicamente, pero no han trabajado su fortaleza mental, no han visualizado momentos duros ni tienen estrategias para superar las crisis.
Cómo evitarlo:
Simula situaciones de fatiga y malestar en los entrenamientos largos, reflexiona sobre cómo te hablarás a ti mismo en carrera, y visualiza tanto los momentos buenos como los difíciles. La mente también se entrena.
Los profesionales del entrenamiento y nutrición
Evitar estos errores comunes marcará una gran diferencia en tu rendimiento y en tu experiencia como corredor. Preparar un ultra es un proceso integral, donde cuerpo y mente deben estar alineados. Entrena con inteligencia, cuida tu descanso, y llegarás al día clave con garantías y, sobre todo, disfrutando del camino.
Además, no tengas miedo de apoyarte en profesionales del entrenamiento y la nutrición: contar con la guía de un entrenador cualificado y el asesoramiento de un especialista en nutrición deportiva puede marcar la diferencia entre simplemente terminar una prueba o hacerlo en las mejores condiciones, cuidando tu salud y maximizando tu rendimiento. Recuerda que cada corredor es único y un buen plan debe adaptarse a ti. Rodéate de buenos consejos, escucha a los expertos y conviértete en la mejor versión de ti mismo.
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