El esguince en el corredor de montaña: la lesión “obligatoria”

El esguince de tobillo es una afección que, tarde o temprano, acabará sufriendo todo corredor de montaña. El terreno técnico, los descensos vertiginosos o la falta de concentración tras horas corriendo acaban produciendo esta lesión.

Author: | No hay comentarios | Compartir:
Pies de un corredor de montaña
Pies de un corredor de montaña

Hay un dicho entre moteros que dice que hay dos tipos de moteros, el que se ha caído y el que se va a caer. Si extrapolamos ese dicho al corredor de montaña, se podría decir que el esguince de tobillo es la lesión que, tarde o temprano, todo aquel que se aventura a correr por la montaña acabará sufriendo.

Una simple torcedura, que en un principio nos puede parecer que no tiene importancia, puede acabar derivando en un esguince que limite nuestros pasos desde dos semanas hasta incluso convertirse en un problema crónico en el caso de que no seamos capaces de tomar las medidas para que este problema se solucione completamente.

Para empezar, podríamos definir un esguince como una lesión de los ligamentos por distensión, estiramiento excesivo, torsión, o rasgadura, acompañada de hematoma e inflamación, y bastante dolor que impide continuar moviendo la región lesionada. Esta se suele producir por una torcedura al apoyar el pie, que deriva en lo anteriormente explicado.

Según la gravedad, los esguinces se clasifican principalmente en tres tipos, que van desde el más leve, de grado I, pasando por el de grado II hasta llegar al más grave, de grado III:

Grado I: consiste en distensión parcial del ligamento, corresponde a lesiones que no incluyen rotura ni arrancamiento (del ligamento respecto del hueso). En el examen físico, la articulación suele aparecer hinchada y con dolor de intensidad variable, pero pueden efectuarse los movimientos, y estos son normales. Con tratamiento adecuado, la recuperación es total y sin secuelas.

Grado II: se caracterizan por la rotura parcial o total de los ligamentos. Presenta movimientos anormalmente amplios de la articulación, y dolor muy intenso. Generalmente la recuperación es total, aunque requiere de mayores tiempos de tratamiento, pero pueden llegar a dejar secuelas de leves a moderadas.

Grado III: rotura total del ligamento con arrancamiento óseo (tratamiento quirúrgico). La rotura de varios ligamentos puede causar una luxación si se pierde completamente la congruencia articular. La radiografía es indispensable para detectar las características de la lesión ósea. Casi siempre dejan secuelas de moderadas a graves (dolores persistentes, rigidez, inestabilidad y fragilidad de la articulación).

Por esta razón, la identificación del tipo de esguince que sufrimos es vital a la hora de recuperarnos, ya que el tratamiento debe ser el adecuado para que algo temporal no tenga consecuencias en nuestro tobillo para siempre, sobre todo teniendo en cuenta la importancia del tobillo para un corredor de montaña.

Hasta la más mínima torcedura de tobillo debe ser tratada de inmediato. Muchas veces es posible que al estar la zona caliente, podamos seguir corriendo sin mucho dolor, aunque si lo hacemos la hinchazón posterior será más acusada y la recuperación acabará siendo más larga y complicada.

Lo primero que debemos hacer tras sufrir una torcedura de tobillo es la aplicación inmediata de hielo en la zona afectada, varias veces al día durante un mínimo de tres días. Como es sabido, el hielo actúa como antiinflamatorio y reducirá la inflamación que aparecerá en las horas posteriores a la torcedura. Esto debe estar acompañado de un reposo absoluto de la articulación afectada. Asimismo, se recomienda poner el pie en una zona elevada para favorecer el retorno venoso o la aplicación de un vendaje compresor.

En el caso de que la torcedura haya sido moderada o que empecemos a notar un aumento del dolor o la hinchazón en la articulación, es posible que en lugar de una distensión hayamos sufrido un esguince, por lo que es primordial acudir a nuestro médico de cabecera, que nos podrá recetar antiinflamatorios, así como realizar las pruebas pertinentes para conocer el alcance de la lesión, como placas de rayos.

Si la hinchazón es importante, podremos acudir a un especialista que mediante un masaje consiga reducir la cantidad de líquido en la zona afectada, además de la aplicación de otras medidas, como ultrasonidos o calor, que harán que la mejora sea mucho más acusada, rápida y eficaz.

En un deporte en el que hay tanto riesgo de sufrir esguinces de tobillo, la palabra a tener en cuenta será la de prevención. Si aún no hemos sufrido uno, lo más adecuado será realizar ejercicios de propiocepción específicos, que además de aumentar la fuerza de los ligamentos y músculos de la zona, hará que nuestro sistema nervioso tenga una respuesta más rápida cuando nos torzamos el tobillo, reduciendo así sus consecuencias.

Si ya hemos sufrido un esguince, es importante ser conscientes de que seremos más proclives a sufrirlos otra vez. En este caso, además de los ejercicios de propiocepción, podremos utilizar algún vendaje o tobillera que nos aporte un extra de fijación en la articulación, así como no olvidar los calentamientos previos al ejercicio así como los estiramientos posteriores al mismo.

Por ello, todo corredor de montaña debe poner todas las medidas para que una torcedura de tobillo no se convierta en un problema a largo plazo. Toda vez que es prácticamente imposible no torcerse el tobillo tras correr cientos de kilómetros al año por terrenos desiguales, la prevención mediante el fortalecimiento de la zona hará que una torcedura se quede en una simple anécdota de la que nos recuperemos en varios días en lugar de varias semanas. Es una lesión “obligatoria”, pero en nuestra mano está hacer que sea lo más leve posible.

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Carreraspormontana.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo del trail running. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín del Trailrunning!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un correo electrónico con las noticias más relevantes del mundo trail.