Es el compañero más fiel que un corredor de montaña puede tener. No hay sesión en la que no nos acompañe, haga sol, viento, nieve o lluvia; también aunque hagamos una salida corta y poco intensa o estemos con la tirada larga de la semana. El sudor nunca faltará a su cita con el corredor de montaña.
ese exceso de líquido.


