Martin Zhor deja el FKT de ascenso al Aconcagua en 3h38’

El corredor checo superó en 2 minutos el tiempo marcado por Bruno Brunod, Fabio Meraldi y Jean Pellisier, partiendo desde Plaza de las Mulas.

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Martin Zhor en su reto en el Aconcagua en diciembre de 2019
Martin Zhor en su reto en el Aconcagua en diciembre de 2019   Emma Svensson

Martin Zhor anunció a finales de 2019 que había realizado ascenso más rápido al Aconcagua (6.962 m) desde Plaza de las Mulas. El checo empleó 3 horas, 38 minutos y 17 segundos en alcanzar el punto más alto de América en un recorrido de 19 km y 2.600 m positivos. La anterior mejor marca registrada en este trazado pertenecía a Bruno Brunod, Fabio Meraldi y Jean Pellisier que, en el año 2000, pararon el crono en 3h40’20”.

“Algunos lugareños dijeron que era imposible. Me dije que valía la pena intentarlo. Las condiciones siempre varían en la montaña, día a día, año tras año. Esta temporada parece ser muy seca. ¿Tuve suerte? ¿Moverse en pedregales y rocas es más fácil que en áreas cubiertas de nieve? No estoy seguro y no me importa. ¡La montaña decide!”, comentó.

Era la tercera vez que el corredor pisaba la cumbre del Aconcagua en las tres semanas de diciembre en las que ha estado preparando el reto sobre el terreno. Anteriormente, no había estado nunca por encima de los 5.500 m de altitud y, de hecho, fue la progresión en las cotas altas lo que le pareció más complicado. “Los últimos 1.000 metros hasta la cumbre fueron los más difíciles. Fue un infierno. Nunca me sentí tan impotente en la colina, apenas haciendo 20 pasos a la vez”, explicó tras su primera cima el pasado 17 de diciembre. 

Con mejor aclimatación y una meteorología muy favorable, realizó su segundo intento cuatro días más tarde. Tardó 4h38’. “Me duelen los órganos, los pulmones se estiran como raramente antes”, puntualizó.

A la tercera va la vencida

El viernes 27 de diciembre partió para un nuevo intento. La meteorología se estaba estabilizando, apenas había viento y los días cada vez eran más calientes, con una más que aceptable temperatura de -10ºC en la cima. 

”Tenía la esperanza de bajar de las 4 horas. Cuando llegué a La Cueva (a unos 6.600 m) llevaba 3h10’. Si puedo hacer los últimos 400 metros en media hora, ¡puedo romper el récord! Esos 30 minutos [que en el segundo intento fueron 80 para el mismo tramo] quedarán forjados para siempre en mi memoria. ¡Exprimir el cuerpo a esa altitud duele! Estaba tropezando, cayéndome, pero seguí moviéndome tan rápido como pude. Los últimos 50 metros me arrastré a cuatro patas. Los músculos estaban fallando. ¡Pero lo logré! Estuve medio muerto después de eso durante 20 minutos respirando muy fuerte”, detalló.

Sin certificado oficial

Una vez de vuelta, el desafío para él fue intentar conseguir el certificado oficial por parte de los guardaparques, algo que no consiguió puesto que “no lo había anunciado”, como informa revistacumbres.com.ar. 

El deportista, sin embargo, mantuvo el GPS activado durante toda la actividad y su track ha sido enviado a plataformas internacionales como FKT Fastestknowntime para su publicación. Además, cuenta con testigos presenciales de su gesta: no solo su compañera Emma Svensson, autora de las fotografías, sino también el guía de Inka Expediciones, Javier Gutiérrez.

Speed climbing

La del Aconcagua no ha sido la primera ascensión rápida de Martin Zhor, que el pasado mes de septiembre encadenó los tres picos más altos de Suiza, Francia e Italia en una actividad non-stop

Partió de la iglesia de Zermatt (Suiza) hacía el Monte Rosa y su principal cima Dufourspitze (4.634 m). Tras la paliza de 12 horas, en la que recorrió 46 km y 3.000 m positivos, cogió el coche y condujo hasta Chamonix, donde reside, para superar los 18 km (36 km ida y vuelta) y 3.800 m+ hasta la cima del Mont Blanc (4.810 m). Partió de Les Houches y utilizó la ruta Gouter, empleando un tiempo total de 11 horas. Por último, se desplazó a Valsavaranche (Italia), para alcanzar la cima del Gran Paradiso (4.061 m) y regresar en 6 horas. Fueron, según los datos de su página web, un total de 29 horas de escalada, en los que recorrió 103 km y 9.700 m+, y 5 y media de conducción

“Después de terminar mi proyecto de las tres cumbre de los Alpes, sentí que estaba en forma más que nunca y todavía estaba motivado para esforzarme antes de fin de año. […] Me acerqué a la montaña con el mismo protocolo que uso en los Alpes. Vive bajo, entrena alto. No utilicé campamentos altos (excepto una noche en C2). Alojarme en los campos base me dio una mejor recuperación”, continúa.

“Lo mío podría considerarse arriesgado e imprudente. Pero planifico mis actividades con cuidado”

Respecto al material utilizado, explica que fue ligero, con la ropa que utiliza en verano en los Alpes: Pantalones softshell, camiseta de lana merino y una chaqueta ligera Gore-Tex/Primaloft de más de 5500 m. “En las dos primeras cumbres usé zapatillas de trail hasta los 6.000 y botas para la cumbre. ¡En mi día récord lo arriesgué y usé zapatillas hasta la cima! ¡Nunca planeé esto! ¡Los llevé para la aproximación y para tener zapatos cómodos en los vuelos! Por lo general, las personas llevan equipos de gran altitud para el Aconcagua (botas del Himalaya y trajes grandes). Lo mío podría considerarse arriesgado e imprudente. Pero planifico mis actividades con cuidado, evaluando el clima con una profunda experiencia y conocimiento de lo que puedo hacer y de lo rápido que puedo subir y bajar”, argumenta.

Por último, preguntándose por qué escalar una montaña en velocidad, afirma que “si te motiva y te inspira, creo que tienes la respuesta. ¡Escuché comentarios de que cuando voy rápido no puedo contemplar la montaña! Permítanme no estar de acuerdo. Nunca me sentí más en contacto con la montaña que durante mis ascensos en velocidad. Estoy al límite, física y mentalmente. ¡Siento la montaña y su poder porque me pruebo contra ella! Siento el clima, mis instintos están encendidos. ¡Por eso me encanta! Voy solo. Acepto el riesgo ¡Y hago todo para sobrevivir! Te conviertes en un animal. ¿No es por eso que suceden grandes cosas cuando los hombres y la montaña se encuentran?

Otras marcas en el Aconcagua

El FKT (Fastest Known Time, mejor tiempo conocido) de Martin Zhor se ha realizado en una de las rutas más emblemáticas de ascenso al Aconcagua, pero no es la única. Parte desde Plaza de las Mulas, un concurrido campamento a 4.400 m de altitud, para subir por una fuerte pendiente al Nido de los Cóndores (5.400 m), después al Campamento Cólera (6.000 m) y finalmente a la cima. Es un recorrido poco técnico en el que, como introducía el nuevo recordman, las condiciones meteorológicas y del terreno resultan trascendentales. 

En esta misma ruta fue en la que la legendaria tripleta formada por Brunod, Meraldi y Pellisier estableció en febrero de 2020 su marca de 3h40’, perdurando casi 20 años. Eso sí, ellos guardaron fuerzas para bajar, completando el ascenso-descenso en 4 horas y 52 minutos

Ya en 2006, el andinista y guía peruano Holmes Pantoja Bayona registró 20h35’ en el ascenso y descenso (13h en el ascenso) desde la caseta del guarda de Horcones, en la entrada al Parque Nacional del Aconcagua, a 2.900 m de altitud. Este recorrido añade 24 kilómetros y 1.500 m+ antes de Las Mulas.

Ese mismo año, el asturiano Jorge Egocheaga le pegó un buen mordisco a ese récord, que dejó en 13h46’. Tal vez debido al poco impacto mediático del español, 7 años más tarde el portugués Carlos Sá reivindicó su marca de 15h42’ como la única oficial, aunque finalmente se hizo público el certificado de Egocheaga.

El siguiente mejor tiempo de ascenso-descenso registrado fue el del catalán Kilian Jornet, 12h49’, que consiguió en diciembre de 2014. El catalán también lo pasó mal con la altitud, “tenía problemas de equilibrio y resbalaba constantemente con la nieve helada. Por eso he decidido avanzar poco a poco, sabiendo que todavía tenía mucho camino por delante”. Llegó a la cima tras 8h45’ (estableciendo 5h30’ desde Las Mulas), casi una hora más tarde que Egocheaga (7h52’), pero en su mayor ritmo en el descenso, especialmente en el último tramo, le dio el récord. 

Menos de dos meses después, tras haberle arrebatado el registro del Kilimanjaro, Karl Egloff estableció el récord vigente de ascenso y descenso del Aconcagua, con 11 horas y 52 minutos (7h55’ el ascenso). 

El récord femenino, que pasó por Fernanda Maciel, reside ahora en las manos de otra ecuatoriana, Daniela Sandoval, que estableció un crono de 20h17’. Mientras que desde la Plaza de las Mulas, el tiempo está en las 12h40’ de Chabela Farías.  Por su parte, Sunny Stroeer estableció el FKT por la ruta 360° con un tiempo de 47h30′.

Como vemos, no son pocos los corredores por montaña que se han interesado por este reto. Hay muchos otros que lo probaron sin tanta suerte. Entre ellos, Luis Alberto Hernando, Núria Domínguez, Sergio Gimeno o Pere Aurell, que lo intentaron en 2012, o Emelie Forsberg, que acompañó a Kilian en el 2014.

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