última hora desde el Everest

Tyler Andrews bate el récord de velocidad con oxígeno en el Everest con 9h55, entre debate y polémica

El estadounidense rebaja en más de una hora la plusmarca de Lakpa Gelu Sherpa que resistía desde 2003, pero lo hace tras un intento fallido marcado por el oxígeno y una evacuación en helicóptero.

Tyler Andrews en el Everest. Foto: RRSS Tyler Andrews
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Tras cinco intentos el corredor por montaña y alpinista estadounidense Tyler Andrews alcanzó la cumbre del Everest la madrugada del jueves 28 de mayo de 2026 con un tiempo registrado de 9 horas y 55 minutos desde el Campo Base, según informó su equipo y recogen webs de referencia en el sector. La marca rebaja en algo más de una hora el récord de velocidad con oxígeno suplementario que Lakpa Gelu Sherpa había fijado en 2003 en 10 horas y 56 minutos, una plusmarca que llevaba más de dos décadas sin caer.

Andrews salió del Campo Base el miércoles 27 a las 19:11 hora local, justo al caer la noche, y pisó la cima a las 5:06 de la mañana del jueves. Los datos de seguimiento, subidos de forma intermitente por su equipo, lo situaban en el Campo 1 a las 2:08 de carrera, en el Campo 2 a las 3:16, pasando el Campo 3 a las 4:47 y llegando al Campo 4 a las 6:46. El último reporte antes de la cumbre llegó desde la antecima sur, a las 9:25 de tiempo transcurrido. Conviene matizar que el tiempo aún no es oficial: el propio equipo ha indicado que lo confirmará una vez Andrews esté de vuelta abajo.

Un récord con oxígeno, no el reto que perseguía inicialmente

El detalle más importante para entender la historia es que este no era el objetivo que Andrews llevaba persiguiendo desde 2025. Su proyecto original, el que vertebra el documental y la recaudación de su fundación Chaski, era el récord de ascenso al Everest sin oxígeno suplementario, un reto mucho más exigente y considerado uno de los grandes tests del alpinismo de altitud. Esa plusmarca sin oxígeno, en torno a las 20-22 horas según la categoría, sigue en pie.

Lo que ha batido es la marca de velocidad con oxígeno, un objetivo distinto. Andrews llega a este récord tras un historial de tentativas frustradas: tres en la primavera de 2025, dos en otoño y una más hace apenas unos días, esta misma temporada. En esos intentos lo frenaron el tiempo, la nieve profunda, falta de oxígeno embotellado y averías de material, incluida la cremallera rota de una bota en su primer ataque

La polémica del intento anterior: oxígeno a mitad de ascenso y helicóptero

Aquí está el ángulo que no conviene omitir. El intento de Andrews de la semana previa, planteado en principio sin oxígeno, generó un debate considerable en la comunidad montañera. Según relató él mismo a ExplorersWeb, se colocó el oxígeno después del Campo 2 al ver que el pronóstico de viento en cumbre era demasiado fuerte para una ascensión sin gas. Más arriba, dio media vuelta cerca del Balcón al calcular que llegaría a la cima justo al quedarse sin oxígeno, en una jornada muy fría y ventosa y sin nadie más en la montaña, por el riesgo de congelación.

Dos días después se supo que su rastreador mostraba apenas diez minutos de diferencia entre el Campo 2 y el Campo Base en el descenso. Andrews confirmó que bajó en helicóptero por consejo de su médico, ante problemas de visión en la cara del Lhotse que podían ser oftalmia de las nieves o una abrasión corneal. Reconoció que no lo había compartido públicamente por el tabú que rodea los vuelos por encima del Campo Base y lo que se considera o no un rescate.

El fondo del debate: ¿qué cuenta como ascenso sin oxígeno?

El caso ha reabierto una discusión de fondo en la que han entrado voces de peso. Kilian Jornet, que ha ascendido el Everest con rapidez en dos ocasiones, expresó que la dificultad de una ascensión sin oxígeno es doble, fisiológica y de exposición, y que disponer de oxígeno en la expedición, aunque no se use, elimina ese riesgo; en su opinión, si el oxígeno está disponible, no puede considerarse una ascensión puramente sin gas. The Himalayan Database, por su parte, señaló que el caso de un escalador de velocidad que plantea subir el Everest con y sin oxígeno en la misma temporada no tiene precedentes y podría obligar a crear nuevas categorías en sus registros.

El propio debate toca otros casos de la temporada, como el de Kristin Harila, que usó oxígeno suplementario en el Lhotse dentro de su triple reto. La cuestión que sobrevuela todo es la de la coherencia: si un escalador que se declara sin oxígeno debería tener la opción de cambiar de idea y recurrir al gas a mitad de ascensión.

Qué viene ahora

Andrews ya ha dejado claro que no da por cerrada su expedición de 2026 y que quiere seguir intentando subir el Everest más rápido que nadie. Preguntado por el estilo de su próximo ataque, respondió que siempre será ida y vuelta, y que sobre usar gas o no, está aún por decidir. De momento no existe un récord de velocidad de ida y vuelta con oxígeno, así que queda por ver si planea también un descenso cronometrado.

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