Alpine Connections y fisiología de élite: un viaje de 19 días por los Alpes
En tan solo 19 días, ha coronado los 82 picos de más de 4.000 metros, en una travesía que ha llevado su cuerpo y mente a límites sorprendentes, dejando atónita a toda la comunidad de alpinistas y corredores por montaña. Sin embargo, lo más asombroso es que, a pesar del agotamiento físico y mental, Kilian ha mantenido una capacidad de recuperación extraordinaria que ha dejado perplejos a los expertos.
El doctor Jesús Álvarez-Herms, especialista en Fisiología y Biomedicina, ha sido el encargado de monitorizar la respuesta fisiológica de Kilian durante esta travesía. Cada día, su equipo tomaba muestras de sangre, medía el tono muscular y analizaba la reacción pupilar del atleta para obtener una radiografía completa de su estado físico y mental. Los resultados han sido impactantes, pero, como señala Álvarez-Herms, lo que realmente diferencia a Kilian es su capacidad de recuperación: «A pesar de llegar a situaciones que podrían considerarse al límite, ha mostrado una asombrosa capacidad de recuperación física y mental con poquísimas horas de sueño.»

Resistencia extrema: genética y fortaleza mental
Álvarez-Herms no duda en afirmar que Jornet tiene una «genética prodigiosa», pero recalca que su verdadera fuerza radica en su resistencia mental: «Hace lo que le gusta porque lo siente así, tiene una gran capacidad de trabajo, de sufrimiento y disfruta con estas actividades. Está en armonía con la naturaleza y en cada paso se focaliza en su potencial, sin pensar en otras cosas.» Kilian parece vivir en un estado de «mindfulness» permanente, lo que le permite mantener la calma y el enfoque incluso en situaciones extremas.
El control pupilar que realizaba el equipo médico revelaba datos sorprendentes. A pesar del agotamiento acumulado, Kilian mostraba valores similares a los de personas con traumatismos craneoencefálicos severos, un indicativo del nivel de estrés físico y neural al que estaba sometido. Sin embargo, a pesar de estos valores, el atleta catalán seguía ejecutando movimientos técnicos con precisión y coordinando perfectamente su cuerpo, algo que, para muchos, sería imposible.

Nutrición adaptada: clave para el rendimiento
Otro de los factores críticos en la travesía de Kilian ha sido su alimentación. El equipo de Álvarez-Herms ha estado monitorizando su microbiota intestinal, un área de investigación que el doctor lleva estudiando desde hace dos años. La dieta de Kilian en los Alpes se ha basado en alimentos naturales: vegetales, frutas, tubérculos, legumbres, cereales y grasas saludables, como frutos secos y aguacates. “Salvaguardar la integridad de la función intestinal ha sido determinante, por eso hemos evitado al máximo los azúcares simples, pues inflaman”, destaca el fisiólogo. En una actividad tan prolongada, de casi 300 horas, se priorizó el consumo de grasas, que Kilian metaboliza de manera eficiente para obtener energía.
El ánimo como motor: la mejora en cada etapa
Curiosamente, y en contra de lo que cabría esperar, Kilian parecía mejorar a medida que avanzaba la travesía. A pesar del cansancio acumulado, Álvarez-Herms observó cómo el estado de ánimo del atleta mejoraba: «Mi sensación es que a medida que iba cogiendo ritmo, iba a mejor, también su estado de ánimo; incluso cuando acababa jornadas muy largas, tenía muy buen humor.»

Hacia una publicación científica
El análisis exhaustivo de la travesía de Kilian no se quedará en meras observaciones. Álvarez-Herms ya ha publicado (aún son de pago) los resultados de las pruebas realizadas en una revista científica, con el objetivo de entender mejor la tolerancia del cuerpo humano ante actividades extremas. Jornet, además de ser un atleta excepcional, se ha mostrado completamente abierto a compartir sus datos con la comunidad científica, a diferencia de otros deportistas que suelen ser más reservados. «Kilian es un apasionado de la ciencia y quiere contribuir a aportar conocimiento», afirma Álvarez-Herms.
Al finalizar cada jornada, se tomaban valores sanguíneos, medían los niveles de inflamación, el metabolismo de la glucosa, los ácidos grasos, el ácido úrico y el lactato, además del tono muscular. Todo esto permitirá trazar un perfil detallado de la resistencia física y mental de Kilian, un atleta que, a punto de cumplir 37 años, sigue rompiendo barreras en el mundo del alpinismo.
- Etiquetas: Alpine Connections, Coros, Kilian Jornet, NNormal


