Núria Picas: “Sabía que el Home to Home era un reto difícil, pero no imposible”

Picas completó en la noche de San Juan dos de las rutas más icónicas de Catalunya, donde ella pasa largas horas corriendo. Casi 26 tardó en enlazar dos travesías que han compuesto un desafío único.

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Nuria Picas feliz tras ganar la Buff Epic Trail 2015.
Nuria Picas feliz tras ganar la Buff Epic Trail 2015.

Hace cuatro años, Arnau Julià ideó enlazar las rutas de Cavalls del Vent y Carros de Foc. Problemas estomacales evitaron que finalizara con éxito, pero Núria Picas quedó prendada de la idea. Tras muchas vueltas, se decidió por intentar este reto durante la noche de San Juan. A pesar de los previsibles contratiempos, logró enlazar las rutas, un reto de máximo compromiso y dificultad. Ella misma nos cuenta sus sensaciones en este entrevista.

Supongo que estarás cansada después de tu reto…
Sí, estoy jodidita, porque me hice un esguince en el tobillo, algo que nunca me hago. Pero bueno, lo normal. Estoy contenta, un poco hinchada, pero bien.

¿Cómo fue lo del esguince?
Sí, en el Ventosa. Estaban mis amigos esperándome con los brazos abiertos, salté una piedra y fastidié el tobillo. Me quedé tendida en el suelo después de escuchar un crack. Al final me levanté y me dije que tenía que seguir.

«Por algún momento pensé que me había roto el tobillo. Luego vi que podía andar, así que seguí tirando para delante»

¿Te hizo tener dudas sobre si podrías acabar el reto?
Por algún momento pensé que me había roto el tobillo. Luego vi que podía andar, así que seguí tirando para delante. Tengo un esguince de tobillo bastante fuerte. Lo tengo muy hinchado. Espero que no me pase factura.


 

¿La clave fue seguir corriendo sin parar?
Aquí, si paras la fastidias. Hay que seguir. El problema de los esguinces es parar, tienes que andar y darle caña. Luego los días siguientes sí que duele. Sarna con gusto no pica.

Tú ya sueles tener dolor en uno de tus tobillos…
Sí, pero fue en el otro; el dolor lo suelo tener en el izquierdo, pero el esguince ha sido en el derecho. Así iba equilibrada (risas).

Al final te ha salido un desnivel positivo muy cercano al del Everest.
No lo sabía. ¡Qué bueno!

¿Cómo fueron esas más de 25 horas de reto?
Cavalls del Vent muy bien, se pasó muy rápido, incluso demasiado rápido, en 10h50′, pero es que me encontraba muy bien. Quería pasarlo rápido porque sabía que el plato fuerte estaba en Carros de Foc. Estaba siempre bien acompañada, con algún disgusto en Niu del Aguila, con el refugio cerrado incluso cuando había quedado con ellos para tener allí un avituallamiento. Me faltó hidratarme allí, y además de alguna caída, la noche fue muy bien. Un poco más en solitario, pero siempre con un amigo al lado.

¿Cómo era tu equipo en Cavalls?
Tuve tres liebres que se repartieron por el recorrido y todo mi equipo, que estaba ayudándome donde podía.

Supongo que será muy importante tener un equipo en este tipo de retos…
Ellos me regulaban el ritmo. También me llevaban algo por si yo lo necesitaba, comida extra, ropa… Era un apoyo anímico, un gregario o un ayudante que estaba siempre a mi lado. Hacer esto solo es muy duro y viene bien tener alguien al lado para competir.

«El nombre viene por enlazar los dos jardines de casa. Era unir mis dos casas, donde entreno, donde vivo»

¿Quiénes formaban tu equipo en Cavalls?
En Cavalls del Vent, Xavi, que llegó hasta Rebost. Luego estuvo Nano, que llegó hasta Serrat de las Esposas. También estuvo Biel Rafols en algún camino técnico, y David, que me acompañó hasta el final. Tres liebres y un orientador en un punto concreto.

¿Esperabas hacer el tiempo que hiciste en la primera ruta?
Tardé menos, unos 10 minutos menos. Tenía previsto hacerlo en 11 horas y tardé 10h50′. Me subió la moral, incluso yo misma pensé que tenía que aflojar, que tampoco hace falta ir tan rápido. De hecho el helicóptero tampoco podía volver tan temprano. Llegué al refugio y pude descansar un poco más, comer con más tranquilidad, relajarme un poco… Arnau me dijo que fuera con cuidado en el helicóptero, porque él se mareó. Fue una de las cosas más impresionantes que he vivido en mi vida.

¿De dónde sale la idea del Home to Home?
Nace gracias a Arnau Julià. A él se le ocurrió el reto pero no lo pudo acabar por problemas estomacales. Me encantó y le dije que algún día lo iba a probar. Hasta que vino el día y la hora. Elegí la noche de San Juan. El nombre viene por enlazar los dos jardines de casa. Yo vivo en Berga y Cavalls del Vent está en esta comarca. Y en la Vall de Boi está Carros de Foc, a donde voy a pasar los veranos. Era unir mis dos casas, donde entreno, donde vivo.

¿Te preparaste de forma específica para este reto?
Sí, aunque quizá tampoco de forma específica. Me hubiera encantado entrenar más por la zona de Carros de Foc, para asimilar aún más la altitud, porque la totalidad está por encima de los 2.000 metros, es una zona muy técnica, llena de piedras de granito, mucha nieve en los cuellos… Pero bueno, estoy muy contenta con los tiempos.

«Sabía que era un reto muy difícil, pero no imposible. Fue dificilísimo, al final ha salido y con un buen tiempo»

¿Se notan esos 2.000 metros de altitud?
Se notan, sí. Si no estás acostumbrado a entrenar se nota mucho. La verdad es que es un pequeño freno. Es interesante hacer un buen stage si quieres asumir y lograr un reto así, porque se nota. A partir de 2.000 metros cuesta un poco más.

¿Dirías que casi hace falta aclimatar?
Hay que intentar entrenar sobre el terreno, estar ahí. Luego en 10 días te pones a tope. Es básico.

¿Llevabas liebres en Carros de Foc?
Tenía el apoyo de Eugeni Roselló. También de Marta Riba, guarda de Colomina y récord femenino. Se me puso delante para que no tuviera que pensar en nada. También a Jordi Marco, que también completó toda la travesía conmigo. Tenía un equipo increíble detrás. Los tres me acompañaron toda la travesía. Fue muy emotivo.

Aquí serían todavía más importantes, ¿no?
Cavalls del Vent la he corrido cinco veces y entreno muchísimo por allí. De hecho por eso hice de noche el tramo de Cavalls, porque no tenía perdida. Lo hice muy segura, me conozco todas las piedras. Carros no me lo conocía tanto, necesitaba que me guiaran un poco, y por eso lo hice de día. Es más salvaje, más alpina, requiere más concentración, más técnica y quizás un poco peligrosa si las condiciones meteorológica se ponen adversas.

«Yo quería hacerlo bien, era un homenaje a la montaña, a la gente que me sigue, a los amigos, y tampoco quería fallar. Había mucha expectación y quería estar a la altura»

¿Qué fue lo más complicado de este reto?
Hubo algún momento en el que tuve bajones anímico. En Cavalls, cuando vi que en el refugio de Niu del Aguila me quedaba sin agua y estuve una hora y media sin beber, me tocó. Pero me pude sobreponer. En Carros de Foc, en el Puerto de Caldés, tuve un bajón físico importante, una pájara. Iba lenta de verdad. Hasta que comí y me dieron agua y bocatas. Luego está el tema del esguince. Sabía que era un reto muy difícil, pero no imposible. Fue dificilísimo, al final ha salido y con un buen tiempo, que 25h50′ no está nada mal.

¿Habías corrido antes tantas horas seguidas?
Sí, en Diagonale des Fous corrí 28 horas y el UTMB está por ahí, por las 25 horas.

¿Qué diferencias hay entre una carrera y un reto personal?
Igual no hay tantos nervios cuando es un reto personal, porque no están las rivales, que a veces tienes esa inquietud de llegar el primero. Pero más o menos es lo mismo, porque el rival eres tú mismo. Yo quería hacerlo bien, era un homenaje a la montaña, a la gente que me sigue, a los amigos, y tampoco quería fallar. No tenía tanta presión quizás, pero había mucha expectación y quería estar a la altura. Ha sido todo muy similar a una carrera, con bajadas de ritmo, con el estómago cerrado… Lo diferente ha sido el tramo en helicóptero, que ha sido un regalo, uno de los momentos más especiales de mi vida.

¿Por qué ha sido tan emocionante este trayecto?
Cuando salí del refugio vi a mi asistencia, Biel Rafols, que se puso a llorar como un niño pequeño, soltó todo el sentimiento, porque veía que habíamos hecho realidad la mitad del nuestro reto. Cuando lo vi no pude evitar llorar también. Y luego es espectacular cruzar así los Pirineos. Para mí fue muy espectacular correr en Cavalls del Vent y en 25 minutos estar corriendo en Carros de Foc.

«La verdad es que no he tenido ningún problema con el sueño, ni me enteré durante la noche. Tengo más sueño ahora que el día del reto»

¿Llegaste a dormir durante el reto?
Nada, no se descansa nada. Empecé a las 19:30 de la tarde y no descansé. Llevo dos días durmiendo mal. La primera noche dormí mal por los dolores, que no me dejaron dormir más de cuatro horas. Y al día siguiente mis amigos me sacaron de fiesta y tengo un poco de resaca de la cerveza.

¿Cómo se gestiona esa falta de sueño?
La verdad es que no he tenido ningún problema con el sueño, ni me enteré durante la noche. Tengo más sueño ahora que el día del reto. Y me ha sorprendido bastante, porque no me tomé ni un gel de cafeína ni nada.

¿Qué material usaste en el reto?
Muy ligero. Calzado para correr, un prototipo de Salomon S-Lab hecho para la horma de mi pie. Calcetines Compressport y la equipación Buff.

¿Alguna razón en especial para haberlo hecho en San Juan?
Es una noche especial, la gente está contenta, de fiesta. Es la noche más corta, el inicio del verano… Es una noche cargada de significados.

«Me gusta la idea de subir un ochomil en velocidad, probarme en altura. Me gusta hacer monte rápido pero seguro»

Decías que la parte de Restanca fue especialmente difícil…
Es una parte que te destroza. El puerto de Caldes se me hizo durísimo, y luego tienes que bajar a Restanca para retomar el camino. Sabes que vas bajando y que lo vas a tener que remontar al cabo de nada. Por suerte me sobrepuse, pude comer; pese al esguince en el tobillo, sabía que apenas faltaban 4 o 5 horas para acabar. Al final la épica nos visitó, porque se puso a llover, una tormenta de relámpagos que nos obligó a dejar los bastones, apagar los móviles… Fue un final bastante impresionante.

¿Cuáles son tus siguientes objetivos?
A finales de julio está el Campeonato del Mundo de UltraSky en esta zona, en la Vall de Boí. Luego ya se verá. A mí me gusta mucho el alpinismo y viendo a Kilian hacer lo que hace me inspira mucho. Tengo ya algún reto después de que pasara lo que pasó en el Himalaya. Me quedó pendiente escalar una montaña de las altas y me está rondando por la cabeza volver al Himalaya.

¿Qué te apetecería hacer en el Himalaya?
Me gusta la idea de subir un ochomil en velocidad, probarme en altura. Me gusta hacer monte rápido pero seguro. Aún no tengo ni idea pero sería alguna montaña que técnicamente no sea muy difícil, porque no tengo ese nivel. Un Cho Oyu, un Shisha Pangma… Algo así.

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