Caroline Chaverot: “Si recuperase la confianza, volvería a competir”

La francesa, una de las mejores ultreras de todos los tiempos, se sincera sobre su retirada, motivada por problemas físicos y psicológicos.

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Caroline Chaverot ants de los 80 km du Mont Blanc 2018, en la que se retiró   David Gonthier

El pasado 29 de junio la francesa Caroline Chaverot se retiró de Lavaredo Ultra-Trail. No era la primera vez, en los últimos tiempos había acumulado numerosos DNFs (Did Not Finish, No terminó), aunque esta no sería como las anteriores. “No hubo regreso ni lo volverá a haber. […] Abandono la competición, aunque mi afición por el deporte y la montaña está intacta”, explicó en sus redes sociales agradeciendo el apoyo de sus patrocinadores durante estos años.

Era el ‘adiós’, tal vez un ‘hasta luego’, de una de las mejores corredoras de ultra-trail que en apenas 5 temporadas, y a pesar de sus continuados problemas de salud, consiguió un palmarés casi irrepetible.

Una estrella del Ultra-Trail

Nacida en Ginebra (Suiza) hace casi 43 años, Chaverot fue desde niña una deportista en mayúsculas. Con padres amantes de la montaña, lo probó casi todo sobre el relieve alpino y destacó especialmente con el kayak y en la escalada deportiva. Esta pasión por los deportes al aire libre se vio frenada por la maternidad, lo que le provocó “cierta frustración”, como nos explicaba en otra entrevista en 2016.

Con el nacimiento de su tercer hijo, buscó una actividad sencilla y cerca de su casa, y se encontró con el trail running. “No sabía nada de correr, solo quería ponerme en forma. Hice mi primera carrera en mayo de 2012, luego otra y a final de ese año, decidí ponerme más en serio. Todo había sido muy fácil y divertido”, nos recuerda ahora.

Con apenas una hora de entrenamiento diario, el tiempo que le permitían sus responsabilidades como maestra y madre, enseguida empezó a destacar. “Nunca corrí en asfalto y a esa edad no podía pretender ser una corredora rápida, así que me centré en las ultras. Me enganchó porque cada carrera era vivir una pequeña aventura”.

En 2013 venció sus primeras carreras de nivel mundial como los 80 km del Mont-Blanc, la CCC y el Trail des Templiers. Después llegarían muchas otras, como el Maxi-Race de Annecy 2014, Lavaredo Ultra-Trail 2015, Eiger Ultra-Trail 2015, con las que se ganó una fama de corredora indestructible tanto a nivel físico como mental.

2016 fue su gran año a nivel deportivo; lo ganó casi todo en ultras, incluido el Ultra-Trail del Mont Blanc, el circuito Ultra-Trail World Tour y el Campeonato del Mundo de Trail. Sin embargo, el peso de los kilómetros, compitió en 7 ultras ese año, derivó en problemas físicos de los que no se despojaría.

A mediados de 2017 regresó de un periodo lesivo con algunos ilusionantes triunfos en Lavaredo Ultra-Trail y la Hardrock 100. Pero, tal y como detalla en la entrevista, las 100 millas de Colorado (EE.UU.) truncarían su trayectoria deportiva. Desde entonces y hasta hace unas semanas, su preocupación ha sido materializar el retorno, algo que se ha tornado finalmente imposible.

“Tengo la sensación de que no fui capaz de dar todo lo que tenía como corredora y eso es decepcionante”

¿Cómo te sientes en estos momentos de despedida?
Triste. Tengo la sensación de que no fui capaz de dar todo lo que tenía como corredora y eso es decepcionante.

¿Qué ocurrió en Lavaredo Ultra-Trail que te hizo decidir por la retirada definitiva?
Unos meses antes, en diciembre, me rompí el pie. No pude volver a correr hasta finales de abril y desde entonces había trabajado muy duro para regresar. Recuperé un buen nivel con los entrenamientos, no sentía la fatiga que me acompañó durante todo 2018. Pero cuando estaba calentando para la competición sentí que algo no funcionaba bien; me fallaba la respiración y apenas podía correr.

“Me dije que no volvería a competir si no podía olvidarme de la presión”

¿En qué momento decides parar?
Después de 3 o 4 km me dolían mucho los músculos y noté que algo se rompía. De repente, el pie que había tenido lesionado me volvió a hacer daño. Intenté continuar despacio, pero fue inútil. La conclusión que he sacado de todo esto es que me presioné demasiado; perdí la carrera antes de que empezara víctima de los nervios.

Desde 2017 habías sufrido continuos problemas físicos.
Sí, una sucesión de enfermedades, lesiones y también grandes dosis de mala suerte. En 2017 sufrí un proceso de sobreentrenamiento y, aunque me recuperé, volví a lastimarme, ya de forma permanente, en mi victoria de Hardrock 100. En 2018 se puede decir que bajé a los infiernos con fatiga continua y otros problemas físicos que terminaron con la rotura de mi pie. La consecuencia de todo es que perdí la confianza en mí misma y el placer que sentía al entrenar y competir. Me dije que no volvería a competir si no podía olvidarme de la presión.

“En Lavaredo me sentí realmente mal y perdí todas las esperanzas de poder rendir a un buen nivel nuevamente”

Entonces es un tema físico, pero también psicológico, ¿no?
En Lavaredo me sentí realmente mal y perdí todas las esperanzas de poder rendir a un buen nivel nuevamente. Aunque sí que he mantenido cierta motivación para salir a correr, no creo que pueda volver a competir. Además, mi pie no está tan recuperado como esperaba y no quiero arriesgarme a romperlo de nuevo.

Me da la impresión de que te queda todavía alguna esperanza de volver.
Mucha gente a mi alrededor me dijo que era demasiado radical anunciar este parón definitivo y me recomendaron que me tomara un tiempo para pensármelo mejor. Mi idea ahora es correr por diversión, sin objetivos competitivos, pero con el objetivo de dar lo mejor de mí e ir paso a paso. Si un día me siento suficientemente bien y recupero la confianza, volveré a competir. ¿Por qué no? Si no, seguiré disfrutando de salir por mi cuenta.

“Me avergonzaba decepcionar a las personas que me siguen”

El ultra-trail es un deporte joven, en el que todavía no se conocen con exactitud las consecuencias de tanto desgaste físico. Habéis sido, en cierto sentido, como conejillos de indias.
Es posible. Para ser competitiva hay que entrenar mucho y muy duro, por lo que los riesgos están ahí. Si observas, las mujeres que hacen muchas ultras no se mantienen en el alto nivel más de 3 o 4 años. Los hombres parecen ser más resistentes.

¿Qué papel juega el éxito en la toma de este tipo de decisiones, en las que la salud está en juego?
Es curioso porque yo no me he dado cuenta de lo rápida que realmente era hasta ahora. Por eso el éxito en mi caso ha sido fácil de manejar, siempre y cuando tuviera salud. Ha sido más difícil aceptar que no podía estar al nivel; me avergonzaba por decepcionar a las personas que me siguen.

“Ahora me toca trabajar para controlar mejor mi estrés y aumentar la confianza en mí misma, algo que me puede venir bien para todas las áreas de mi vida”

Siempre se dice que la cabeza juega un papel muy importante en este deporte.
Hasta mi última carrera pensaba que cuando tenías un buen físico, la mente te acompañaba. Pero mi estado en Lavaredo fue tan inexplicablemente débil que ha puesto en tela de juicio todas mis convicciones.

¿Y qué piensas ahora?
Que no creo que vuelva a hacer pruebas de alto nivel, estoy frustrada. Ahora me toca trabajar para controlar mejor mi estrés y aumentar la confianza en mí misma, algo que me puede venir bien para todas las áreas de mi vida. En retrospectiva, me he dado cuenta de que no me felicité lo suficiente por mis buenos resultados; nunca los consideré valiosos.

“Para entrenar bien, también es necesario descansar, y yo no podía encontrar esos momentos”

Y todos ellos trabajando dentro y fuera de casa. ¿Cómo lo hacías?
Siempre le di prioridad a mi familia y pude compartir mucho tiempo y actividades con mis hijos. Está claro que todo eso tiene un coste y por eso terminé agotándome. Para entrenar bien, también es necesario descansar, y yo no podía encontrar esos momentos.

¿Cuál ha sido tu mejor momento como ultrarunner?
Mi victoria en la UTMB en 2016 y la llegada a Chamonix, en medio de esta increíble multitud.

“La Hardrock Hundred 100 truncó mi carrera deportiva”

¿Y lo peor?
Cuando nos perdimos en Hardrock Hundred 2017 con mi pacer, en quien confiaba. Mirando hacia atrás, creo que en ese momento truncó mi carrera deportiva. Me acabé rompiendo una costilla, gané la carrera, pero nunca lo superé. Si pudiera volver al pasado, renunciaría a esa carrera.

¿Ha valido la pena tanta dedicación?
Por supuesto, disfruté mucho entrenando y compitiendo.

¿Qué vas a hacer a partir de ahora, al margen de seguir corriendo?
Acabo de terminar mi primera novela y ya estoy empezando la segunda. Esta pasión por la escritura me llena de alegría y ocupa mis pensamientos ahora.

1 comentario

  1. Caroline, estás resentida y lo entiendo, pero comentarios como la flor que le sueltas a tu 'pacer' -ambos os perdisteis, no sólo tú, y no pasa nada- o el de tu maternidad son más un síntoma que una consecuencia: bájate del burro mental en el que te has subido y sé más humilde, la vida es dura, bun ultra más… pero se transforma en un puro sacrilegio si en vez de vivirla la empujas hasta romperle las bisagras -las tuyas. Renace, campeona, nadie, ni tú misma, te piden nada, sólo que seas todo lo feliz que puedas o sepas.

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