Abel Carretero: “Quería demostrarme a mí mismo que era capaz de correr con la cabeza, no solo con las piernas”

El catalán nos explica cómo planificó y enfrentó un desafío con el que se ha llevado el récord español de desnivel positivo en 24h.

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El pasado fin de semana Abel Carretero se embarcó en un impresionante desafío físico y mental que le llevó a ascender 14.500 m positivos en 24 horas en la estación de esquí de Espot. Se trata de la mejor marca registrada nunca por un corredor español, aunque se quedó lejos del que era su primer objetivo, los 17.000 m+ del récord del mundo.

En esta entrevista, realizada el pasado lunes 10 de agosto, el catalán nos cuenta los pormenores de su actividad, desde la planificación y estrategia, a cómo superó los momentos más duros. Además, se muestra abierto a colaborar con otros posibles candidatos a subir el listón de este desafío.

¿Qué tal estás?
Hoy un poco mejor. Empiezo la semana con más energía de cómo la acabé. Esta noche he podido descansar bastante bien y se nota. Bien, contento, satisfecho y pensando en volver a entrenar dentro de 10 o 12 días.

“El fracaso hubiera sido que cuando tuve un momento chungo, me hubiera retirado”

Danos una primera valoración de cómo fue el reto. Era un recorrido tipo ratón, con un bucle a recorrer muchas veces en la estación de Espot, por las pistas de esquí.
Totalmente, nunca había hecho más de 80 km, ni más de 7.000 m positivos de un tirón, tampoco 24 horas en actividad física. La valoración por tanto es muy positiva por varios motivos: la primera porque pude aguantar, sabía que si lo hacía el récord de España era accesible. Cuando lo presenté ya dije que intentaría ir a por el del mundo, me quedé algo lejos, pero a pesar de ello estoy muy satisfecho. No creo que sea un fracaso no haber hecho el récord del mundo. Para mí el fracaso hubiera sido que cuando tuve un momento chungo el viernes por la tarde, me hubiera retirado.

Pienso que hay una parte de los corredores que no se siente identificado en un reto como este, tan largo, tan duro y además siempre en el mismo lugar.
Como cualquier reto, creo que debes plantearte algo que te haga salir de tu zona de confort. Al fin y al cabo, lleva implícito hacer un esfuerzo extra que lo que harías en condiciones normales. Por el otro, me llamaba la atención que fuera un reto duro mentalmente. Quería demostrarme a mí mismo que era capaz de correr con las piernas y con la cabeza.

En ese sentido, cuando leí la noticia del récord de Luca Manfredi me llamó mucho la atención. Lo primero que pensé fue “vaya paliza” y después de haberlo hecho todavía valoro más sus 17.000 m+. Pero después pensé en intentarlo yo. Aunque el desnivel no sea mi punto fuerte, quería demostrarme a mí mismo que con tenacidad yo también podía aguantar las 24 horas. Si el ritmo bajaba, pues con el desnivel que me saliera.

“Es un aprendizaje, una experiencia inolvidable y que me servirá para el día que me plantee ir a una ultra de 100 km”

No digo que hubiera hecho el récord del mundo, pero es verdad que si no hubiera tenido que parar durante tantas veces, durante tantos minutos, para recuperarme un poco del pajarón que pillé por la tarde, me hubiera quedado bastante más cerca. Al fin y al cabo, es un aprendizaje, una experiencia inolvidable y que me servirá para el día que me plantee ir a una ultra de 100 km, tanto a plantear mejor el tema de los avituallamientos y otras cuestiones, como el siempre tirar hacia delante. Te vendrán pajarones, varios, pero si te recuperas bien el cuerpo tiene energía para seguir tirando.

¿Cómo planteaste la estrategia? ¿Acertaste?
Desde que hablamos por primera vez hasta que di el recorrido por definitivo, lo cambié varias veces. Yo iba a la estación de esquí y hacía mis pruebas, calculando distancias, desniveles y tipo de terreno. Yo buscaba poca distancia y desnivel, y allí lo encontraba. Muchas personas me han dicho que pasar de los 2.000 m de altitud tenía desventajas como la falta de oxígeno o la fuerza del sol, pero la estación de esquí tiene una serie de instalaciones que a mí me han ido muy bien. Tiene electricidad, por la noche podía ver luz. Parece una tontería, pero a mí me animaba que hubiera luz en el avituallamiento y que al final de la subida vieras ese foco.

La logística no era fácil. Lo suyo era no llevar nada de peso, lo que significaba que tenía que tener como mínimo un lugar en el que puedas parar a beber y a comer. Al final fueron dos puestos. Todos estos condicionantes me permitieron acertar bastante con el recorrido.

“Cuando ya estás tan cansado, por muy suave que sea la bajada ya te duele todo igual”

Al principio la bajada era más larga, pero la recorté porque esos 400 m de más, aunque la bajada se suavizaba, me perjudicaba en el tiempo. Me di cuenta haciendo pruebas. Cuando ya estás tan cansado, por muy suave que sea la bajada ya te duele todo igual. A partir de los 7.000-8.000 m+, las piernas ya están reventadas así que mejor ir más directo.

Así que subiste y bajaste por el mismo sitio.
Casí. Lo que sí que hice es que el último tramo de bajada lo hice por un tramo lateral que reparte un poco más del desnivel con terreno más agradable. Y psicológicamente te daba este punto distinto.

Para un corredor que no está acostumbrado a esfuerzos tan largos y duros, ¿cómo ha sido la preparación?
He salido a entrenar mucho por la noche en las últimas semanas. Como considero que el descanso es una parte muy importante del entreno, pues soy de los que duerme 8-9 horas diarias, mi cuerpo está acostumbrado a descansar por la noche. Entonces, he tenido que entrenar mucho ese cambio de rutina.

“He entrenado mucho psicológicamente”

También he entrenado mucho psicológicamente. Como vivo aquí en el Pirineo, he encontrado muchas subidas con desnivel. Muchos días iba a las 12 del mediodía, cuando caía el sol más bestia, a hacer bucles. No era el mismo recorrido, pero valía para probar lo que era subir y bajar por el mismo sitio. Esto creo que me funcionó.

También había hecho bastantes tiradas largas, durante el mes de junio. Y en julio también algunas por alta montaña de 8, 10 y 12 horas. Cuando te planteas este reto, sabes que tienes el volumen y lo único que tienes que hacer es acabar tirando de cabeza.

Entrando en la actividad, ¿se pueden dividir esas 24 h en distintas fases?
Yo tenía varias fases en la cabeza, pero como el viernes por la tarde me cogió el pajarón que decíamos después de tantas horas al sol y con tanta temperatura, se me trastocaron los planes. Para que te hagas una idea, hice dos o tres paradas consecutivas a más de 1 hora de media, cuando yo estaba yendo a 40-45’. Esa diferencia era por el tiempo que necesitaba parar para comer y beber. Si no, me hubiera quedado vacío y no hubiera terminado.

Entonces, en vez de en segmentos, dividí entre día y noche. Estuve muy centrado en pasar la noche, en la que tuve la suerte de tener compañía en todo momento, por lo que se me pasó la noche muy rápido. Luego, cuando se hizo de día, he de decir que las últimas 3 horas se me hicieron lentas, bastante pesadas. Era algo que no me esperaba.

Al fin y al cabo sabes que siempre hay imprevistos y que, en tantas horas, te pasa de todo. Por lo tanto no fue determinante y creo que me supe sobreponer a estas situaciones contrarias al buen desarrollo del reto.

“Respecto a los bajones, los superé siendo consciente de que vendrían”

Empezaste fuerte al ritmo que tenías programado, que era muy similar al del récord del mundo. Pronto vinieron los problemas derivados del calor. ¿Cómo lo resolviste? ¿Cuáles fueron los momento más duros?
Salí fuerte, en ningún momento me escondí de que yo iría a por el récord del mundo, creía en mí y en mis posibilidades. Luego salen los imprevistos, como el calor. Son cosas que pasan, igual que en las carreras. Yo salí a intentar mantener ese ritmo y estoy satisfecho por eso, por haber salido valiente, y creo que es lo que hay que hacer. Si quieres hacer 17.000 m+, o sales así o luego ya no los recuperas. Cuando estás más cansado, más lento vas, por muy constante que puedas ser.

Respecto a los bajones, los superé siendo consciente de que vendrían. Plantearse un reto de 24 horas y pensar que vas a estar todo el tiempo de lujo no es realista. Si tienes asumido que vas a tener momento malos y que te van a afectar, te lo tomas con más calma. Entonces es cuando valoras que vale la pena hacer paradas más largas y “perder” 10 o 15 minutos por vuelta. Si no lo haces, no acabarás. Una vez que el cuerpo se queda realmente vacío, es prácticamente imposible recuperarse. Lo hemos visto en muchas ultras, por ejemplo en el UTMB con los americanos. La clave ha sido no tener prisa y sí la suficiente paciencia para saber que si superas estos momentos, luego el cuerpo va a volver a coger el tono.

“Sabía que cuando acabara yo tendría mi recompensa en forma de satisfacción, no solo por un récord, sino también por haber comprobado que hay un montón de gente que me ha ayudado”

En esos momentos difíciles, ¿piensas en algo que te ayude a continuar?
En mi caso, que el factor mental era lo más miedo me daba, pensaba en todas las ganas que había puesto en este reto, en toda la motivación y la ilusión que le había puesto. Lo que hice fue un “yo me guiso, yo me lo como”, me lo había preparado todo yo, quien había contactado con la estación, con los ayuntamientos, por el material… Haber puesto tanto empeño en crear algo a mi medida, me dio muchas alas. Sabía que cuando acabara yo tendría mi recompensa en forma de satisfacción, no solo por un récord, sino también por haber comprobado que hay un montón de gente que me ha ayudado, que ha estado conmigo incluso las 24 horas, sin dormir apenas, y esto me hace sentir muy orgulloso. Todo esto es lo que te hace no tirar la toalla y sentirte satisfecho de haber aguantado hasta el final, a pesar de los momentos complicados.

¿Crees que la marca de los 14.500 m+ durará mucho tiempo? ¿Qué habría que hacer para mejorarla?
Por supuesto que es mejorable, porque creo que yo mismo lo podría haber mejorado no solo en otras condiciones de menos calor, sino incluso habiendo planificado de forma distinta la alimentación. Viendo al ritmo que vamos últimamente en el que cada semana se baten récords por aquí o por allá, imagino que no durará mucho. Pero si esto le sirve a otros corredores para motivarse e intentar un reto de este tipo, encantado de que quien sea me lo quite.

“Si hay alguien que se quiere plantear este reto, no hay ningún problema. Si es aquí en el Pirineo, iré a ayudarlo”

Como consejos, sería tener paciencia, intentar ser lo más constante posible y tener mucho respeto a un esfuerzo de 24 horas, porque realmente se sufre. Cuando llegas al final, la recompensa es tan grande que merece la pena, pero hay que ser consciente de todos los momentos que tienes complicados, sea por meteorología o por el tema del estómago. Una de las cosas que he aprendido es que es preferible ingerir todos los hidratos que se puedan de forma líquida, al menos en las horas de mucho calor. Este es uno de los aprendizajes que me quedo.

Si hay alguien que se quiere plantear este reto, no hay ningún problema. Si es aquí en el Pirineo, iré a ayudarlo. Si se toma con ilusión y con ganas, estaré encantado de que alguien quiera superarlo.

¿Cómo te tomas la recuperación después del esfuerzo?
He de decir que no tengo demasiada hambre, estoy comiendo bastante normal como si fuera una semana más. Supongo que ya me vendrá. Ahora descanso, soy consciente de que el cuerpo necesita un poco de recuperación. Aunque el miércoles pudiera, no se me ocurriría ir a trotar porque el cuerpo por dentro está hecho polvo, aunque muscularmente me pueda recuperar rápido. Por lo menos voy a hacer 10 o 12 días de descanso absoluto, para que el cuerpo esté bien, porque sé que si lo estreso demasiado luego vienen las lesiones, los bajones, las anemias…

Ahora el descanso es no preocuparse por nada, comer y descansar. Además, estoy de vacaciones y eso también ayuda. Posiblemente pueda empezar con bici, sin impacto, a partir del lunes que viene, a ver qué tal tolero el esfuerzo. Si veo que estoy fundido, otra semana de descanso. No tengo prisa por recuperarme porque a la larga se acaba pagando si te pasas de listo y vas demasiado rápido.

¿Y ahora qué? ¿Cuáles son tus próximos objetivos?
Del tipo reto, no tenía nada más en mente. Tengo la intención de ir, en caso de que se pueda, a la Maratón de Canfranc. Falta aproximadamente 1 mes y eso implica que a partir de ahora me centraría en llegar en un buen estado de forma para intentar ganar o al menos estar en el podio. Si no hay carreras, no descarto hacer algún otro reto, aunque de momento no puedo especificar más.

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