Nos cruzamos hace apenas unos días, entre barro, abrazos y alegría, en Zegama. Cristina Santurino acababa de completar con una sonrisa de oreja a oreja el maratón más emblemático del trail running, y lo había hecho en 6 horas y 18 minutos. Ni el esfuerzo, ni el frío, ni el cansancio empañaban lo que siempre transmitía: una felicidad genuina y contagiosa.
Hoy, apenas unas semanas después, cuesta escribir estas líneas. Cristina ha fallecido el 10 de junio, el mismo día en que cumplía 36 años. Una noticia que ha sacudido con fuerza a toda la comunidad del trail running y las carreras por montaña, donde dejó huella no solo como atleta, sino también como profesional comprometida con la salud y la nutrición.
Madrileña de nacimiento, pero canaria de corazón, Cristina vivía desde hacía tiempo en El Hierro, isla que convirtió en su hogar y en su refugio. Allí encontró un equilibrio entre montaña, mar y ciencia. Era doctora summa cum laude en Ciencias de la Alimentación y una de las voces más sólidas y sensatas en el ámbito de la nutrición deportiva.
«Siempre amable, atenta, con esa energía que parecía brotar«
Habíamos coincidido —como tantos otros compañeros del mundillo— en muchas carreras, eventos, entrevistas. Siempre amable, siempre atenta, siempre con esa energía que parecía brotar de una fuente inagotable de entusiasmo. Su forma de vivir y comunicar iba más allá del rendimiento: era una celebración del cuerpo, del entorno, del camino.
Cristina estaba inscrita en la Trail 100 Andorra, prevista para este mismo fin de semana. Su marcha deja un vacío difícil de llenar, pero también recuerdos y sobre todo lecciones. El de vivir con intensidad, el de correr con alegría, el de compartir conocimiento sin arrogancia. Así la recuerda su equipo, HOKA, que ayer publicaba: “Cris, te vamos a echar mucho de menos. Vuela, amiga”.
Nos quedamos con tu sonrisa, Cristina. Con tu ejemplo. Con todo lo que diste sin esperar nada a cambio. Y con ese último abrazo en Zegama, que ahora cobra un sentido distinto, más profundo, más eterno.
- Etiquetas: Cristina Santurino



