La carrera francesa alcanza en 2026 una cifra simbólica: 40 años de historia. Desde su nacimiento en 1986 en Arêches-Beaufort, esta carrera por etapas se ha convertido en el gran referente del esquí de montaña internacional, hasta el punto de ser conocida como el auténtico “Tour de Francia” de la disciplina.
Durante cuatro jornadas de competición, los equipos participantes afrontan un recorrido que supera habitualmente los 10.000 metros de desnivel positivo acumulado, en un formato que combina técnica alpina, resistencia extrema y una atmósfera popular única en el corazón del macizo del Beaufortain.
Una historia que nace en un pequeño pueblo alpino
Detrás del crecimiento de la Pierra Menta hay un nombre clave: la familia Blanc. Laurence, Guy y posteriormente Sébastien han sido los grandes impulsores de una prueba que nació como una iniciativa local y terminó convirtiéndose en una referencia mundial.
En sus primeras ediciones, el contexto del deporte de invierno era muy distinto. A mediados de los años ochenta convivían disciplinas emergentes como el monoski, el snowboard o el esquí acrobático, y el esquí de montaña apenas comenzaba a consolidarse como competición organizada.
Sin embargo, la apuesta por una carrera exigente y diferente funcionó. Desde el inicio, la organización exploró formatos ambiciosos: primero con recorridos de 4.000 metros de desnivel, después 7.000, hasta alcanzar el formato actual cercano a 10.000 metros positivos repartidos en cuatro días.
Ese desafío deportivo marcó el nacimiento del mito.
De carrera local a referencia mundial del esquí de montaña
El salto internacional llegó con la participación de equipos extranjeros. Aquellas primeras delegaciones aportaron historias que hoy forman parte del imaginario de la carrera.
Entre ellas, la llegada de corredores del bloque del Este en plena Guerra Fría o la presencia de grandes familias del esquí de montaña italiano, como los Boscacci, que ayudaron a consolidar el prestigio competitivo de la prueba.
Con el paso de los años, la Pierra Menta evolucionó hacia un evento global sin perder su esencia. Hoy es una carrera con amplia cobertura mediática, imágenes aéreas espectaculares y retransmisiones que circulan por plataformas internacionales.
Aun así, mantiene un rasgo singular: durante los cuatro días de carrera, participantes profesionales y amateurs comparten alojamiento y comidas. Ese ambiente de convivencia forma parte del ADN de la prueba.


Parejas favoritas en la Pierra Menta 2026
Como es habitual en la gran clásica del Beaufortain, la pelea por la victoria se perfila principalmente entre equipos franceses e italianos, con varias cordadas de enorme nivel que llegan a Arêches-Beaufort con aspiraciones claras de podio.
En categoría masculina, una de las referencias será la pareja formada por Xavier Gachet y William Bon Mardion, vencedores en la edición anterior y además grandes conocedores del terreno. Frente a ellos aparece el potente dúo italiano compuesto por Michele Boscacci y Robert Antonioli, dos de los nombres más sólidos del esquí de montaña internacional. También destacan Matteo Eydallin y Davide Magnini, una combinación de experiencia y explosividad capaz de marcar diferencias en las etapas más exigentes. Entre las parejas que podrían animar la carrera también figuran Nadir Maguet y Anton Palzer, habituales protagonistas en las grandes citas alpinas.
En la categoría femenina, el nivel también se presenta altísimo. Axelle Gachet-Mollaret y Célia Perillat-Pessey parten como una de las parejas más consistentes gracias a su experiencia y conocimiento de la prueba. Otra de las grandes referencias será el equipo formado por Emily Harrop y Margot Ravinel, corredoras muy completas tanto en subida como en descensos técnicos. A ellas se suma la potente dupla escandinava formada por Emelie Forsberg y Tove Alexandersson, dos atletas con enorme motor y experiencia en carreras alpinas de larga duración.


Equipos españoles en la Pierra Menta 2026
- Albert Vilardell – Mònica Guilera
- David Luna – José Manuel Fernández
- Josep Salvatella – Ignasi Clapé
- Pablo Ruíz de Almirón – Víctor Pérez
- Roy Latras – Carlos Néstor
- Abad Lamperez – Francisco Javier
- Daniel Izquierdo – Asier Labairu
- Aritz Arteta – Aitor Etxeberria
- Ander de Miguel – Asier Alonso
- Joan María Vendrell – Dani León
- Gorka Galdos – Markel Irizar
- Enric Martín – David Palos
- Aitor Otxoa – Mikel Navarro
- Miguel Caballero – Nacho Cabal
- Robert Parcerisa – Javier Rodríguez Bodas
- Alberto Mirón – Raúl López
- Jordi Colom – Iván Afonso
- Claudia Valero de la Flor – Carmen Puertas
- Joseba Tobar – Jon Artetxe Urrosolo
- Antonio Blanco – Lucía Sevillano
El Grand Mont, el gran estadio natural del esquí de montaña
Si existe un lugar que simboliza la Pierra Menta, ese es el Grand Mont. En la jornada clave de la competición, miles de aficionados ascienden a pie o con pieles de foca hasta este punto emblemático del recorrido.
La escena recuerda a un estadio de fútbol en plena montaña. Campanas de vaca, banderas, música y miles de espectadores animan a los corredores en uno de los ambientes más espectaculares del esquí de montaña.
Ese momento resume lo que representa la carrera: una mezcla de alta competición, tradición alpina y fiesta popular.
El debate olímpico: del esquí de montaña al “ski de estadio”
El año 2026 marca también un momento histórico para la disciplina. El esquí de montaña entra por primera vez en el programa de los Juegos Olímpicos, lo que supone un reconocimiento institucional largamente esperado.
Sin embargo, la modalidad elegida por el Comité Olímpico Internacional ha generado debate entre los especialistas. La competición olímpica se centrará en el formato sprint, una prueba explosiva de apenas tres minutos en circuito cerrado.
Para muchos atletas, este formato se aleja de la esencia del esquí de montaña tradicional.
El campeón William Bon Mardion, ganador de la Pierra Menta 2025, lo resumía con claridad al afirmar que su disciplina es la alta montaña, no un circuito artificial de velocidad.
Una opinión similar comparte la también vencedora Lorna Bonnel, quien considera que el público queda más impresionado por los recorridos alpinos, las crestas y las descensos técnicos que por un sprint televisivo.
Pero podemos observar como grandes competidoras olímpicas como, Harrop, Ravinel o Alba de Silvestro, no quieren perserse la verdadera esencia de este deporte en esta gran carrera.
La esencia del esquí de montaña sigue en el Beaufortain
Para muchos deportistas y aficionados, la verdadera identidad del esquí de montaña sigue estando en carreras como la Pierra Menta.
El ultratrail runner François D’Haene, gran amante del esquí de montaña, lo explica con una idea sencilla: completar la Pierra Menta significa pasar más de diez horas acumuladas en alta montaña, enfrentarse a recorridos exigentes y convivir con un terreno alpino auténtico.
Ese espíritu es precisamente lo que ha permitido que la prueba siga siendo una referencia cuatro décadas después.
Además, la organización ha apostado en los últimos años por reforzar las categorías jóvenes y facilitar el acceso de nuevos deportistas a la disciplina. Gracias a ello, figuras como Kilian Jornet o Axelle Gachet-Mollaret dieron sus primeros pasos competitivos en este entorno antes de dominar la escena internacional.
Cuarenta años de historia mirando al futuro
A las puertas de su 40ª edición, la Pierra Menta demuestra que la tradición y la innovación pueden convivir en la montaña.
La carrera sigue representando una idea muy concreta del esquí de montaña: esfuerzo prolongado, técnica alpina, paisajes salvajes y comunidad.
Tanto para los grandes favoritos que aspiran a la victoria como para los equipos amateurs que luchan por terminar dentro del tiempo límite, cruzar la meta en Arêches-Beaufort continúa siendo uno de los momentos más especiales del calendario internacional.
Cuarenta años después, la leyenda sigue escribiéndose en las laderas del Beaufortain.
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