España ha vuelto a escuchar su himno en unos Juegos Olímpicos de Invierno 54 años después. Y lo ha hecho gracias al esquí de montaña, una disciplina íntimamente ligada al mundo de las carreras por montaña, al esfuerzo en terreno natural y a una generación de atletas forjados entre desnivel, sacrificio y constancia.
Este jueves, en Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, el catalán Oriol Cardona se ha proclamado campeón olímpico en la prueba de esprint de skimo, firmando el primer oro español en unos Juegos de invierno desde Sapporo 1972. Minutos antes, la granadina Ana Alonso completaba una jornada inolvidable con una medalla de bronce tan inesperada como profundamente simbólica.
Oriol Cardona, el oro que confirma una trayectoria dominante
Oriol Cardona llegaba a Milán-Cortina como uno de los grandes favoritos. Bicampeón del mundo en 2023 y 2025, el esquiador de Banyoles no solo tenía la presión de las estadísticas, sino también la responsabilidad de confirmar que el esquí de montaña español es ya una potencia internacional consolidada.
La final del esprint fue una prueba de madurez competitiva. En un escenario marcado por la nieve húmeda, las transiciones delicadas y el nerviosismo generalizado, Cardona fue el más fuerte, pero sobre todo el más templado. Supo esperar su momento, minimizar errores y aprovechar el tramo de escaleras para marcar diferencias decisivas, mostrando su potencia como un gran «verticalero».
“Ser campeón del mundo fue increíble, pero este oro olímpico multiplica esa sensación por mucho”, reconocía tras cruzar la meta, aún bajo la ventisca de Bormio. Su tiempo de 2m34s03 le valió el oro por delante del ruso Nikita Filippov y del francés Thibault Anselmet.
El triunfo de Cardona no es solo una medalla. Es la confirmación de un camino iniciado hace años, heredado en parte de su padre Joan, campeón de España de skimo en los años noventa, y alimentado por una pasión compartida con el trail running, el esfuerzo prolongado y la montaña como espacio vital.
Ana Alonso, un bronce que vale mucho más que metal
Si el oro de Cardona era esperado, la medalla de Ana Alonso ha sido una auténtica lección de resiliencia. La andaluza, de 31 años, se subió al tercer escalón del podio tras una final en la que firmó 3m10s22, solo superada por la suiza Marianne Fatton y la francesa Emily Harrop.
Hace apenas cuatro meses, Alonso estaba lejos incluso de imaginar su presencia en estos Juegos. En septiembre fue atropellada mientras entrenaba en bicicleta en Sierra Nevada, sufriendo la rotura del ligamento cruzado anterior y del ligamento lateral interno de la rodilla izquierda. Un golpe durísimo que puso en jaque toda su temporada olímpica.
Lejos de rendirse, la granadina transformó la incertidumbre en motor. Con un trabajo milimétrico junto a su entrenador, el equipo médico y los servicios técnicos de la selección, logró recuperar estabilidad, confianza y competitividad. Llegó a Milán-Cortina con el convencimiento de que solo estaría allí si podía luchar de verdad.
“Pensaba que ni siquiera iba a llegar a los Juegos, y aquí está la primera medalla”, confesaba emocionada en meta. Su bronce es el premio a una capacidad de sacrificio poco común y a una fortaleza mental que conecta de lleno con los valores del trail y la montaña.
Skimo olímpico, esencia de montaña y futuro compartido
El estreno del esquí de montaña en unos Juegos Olímpicos ha llegado envuelto en debate. Un formato de esprint, desarrollado en una pista artificial, lejos aún de la esencia alpina que define esta disciplina. Un peaje asumido con la mirada puesta en futuras ediciones donde el skimo pueda acercarse más al terreno natural.
Aun así, lo ocurrido en Milán-Cortina marca un antes y un después. Dos medallas españolas, un oro y un bronce, y una generación de atletas que representan a la perfección el puente entre el esquí de montaña y las carreras por montaña.
Oriol Cardona y Ana Alonso no solo han hecho historia. Han demostrado que el trabajo silencioso, el vínculo con la montaña y la cultura del esfuerzo siguen siendo el camino más sólido hacia el éxito, también en el mayor escaparate deportivo del planeta.
El próximo reto será el relevo mixto, donde tenemos muchas oportunidades de medalla. Pero pase lo que pase, el esquí de montaña español ya ha dejado una huella imborrable en estos Juegos Olímpicos de Invierno.
- Etiquetas: ana alonso, Milano Cortina 2026, Oriol Cardona




Comentarios